Las actividades en que diariamente nos vemos inmersos influyen en el desarrollo de la interactividad social. Inevitablemente, estas actividades se ven influidas y las relaciones surgidas de ella mediadas, por las nuevas tecnologías digitales.
En un cambiante contexto sociocultural como en el que ahora nos desenvolvemos no es fácil, de primeras, ser conscientes de los pasos dados. Sin embargo, si dedicamos unos instantes a la reflexión, es posible, partiendo de costumbres cotidianas y de cómo éstas se abordaban hace unos años y cómo se abordan hoy en día, encontrar grandes diferencias derivadas, en gran parte, del uso de las nuevas tecnologías.
Ya todos tenemos un teléfono móvil, muchos un portátil y otros dispositivos como cámaras de fotos, cámaras de vídeo, Ipods o Ipads. A través del uso de estas herramientas y otras, presentes en nuestro hogar o en establecimientos públicos y privados, muchos de nuestros antiguos hábitos se han visto modificados y, con ellos, también nuestras relaciones.
En mi caso, me ha parecido interesante retratar estos cambios a través de secuencias que giran en torno a mi contexto más cercano: mi familia.
Será curioso, como planteaba Roberto, observar estas imágenes en una década. ¿Serán los cambios que allí apreciemos respecto a la realidad de entonces tan evidentes como los que ahora capturamos….?

0 comentarios:
Publicar un comentario